Según apuntan desde todos los medios de comunicación, Alberto Contador será absuelto esta tarde por su positivo por clembuterol en el pasado Tour de Francia.
Ya podemos añadir una vergüenza más en la historia del deporte de este país, una razón más para colgarnos el cartel de Typical Spanish.
Seguimos alimentando la sombra de dopaje, seguimos dando entender que España es el paraíso para cualquier deportista tramposo.
¿Tanto han cambiado las cosas en una semana que la Federación Española de Ciclismo ha pasado de la condena por un año a la absolución?
Supongo que habrán encontrado indicios de que aquel solomillo comprado en Irún estaba contaminado.
Esperaremos a ver qué opina el Gobierno Vasco, porque seguramente no le haga mucha gracia que se sugiera que en Euskadi se vende carne contaminada.
Tampoco se reirán mucho los ganaderos vascos.
¿Y que me decís de la actuación del presidente del gobierno? Hace tan solo unos días afirmaba que no existía razón jurídica para sancionar a Contador.
¿Pero esto qué coño es? ¿Desde un presidente del gobierno debe o puede opinar sobre un proceso abierto contra un deportista?
¿Cómo queremos que el resto del mundo nos tome en serio cuando hasta el máximo dirigente de este país se permite el lujo de cuestionar una posible sanción?
Lo peor de todo es que lo más probable es que los organismos internacionales terminen sancionando por dos años a Alberto Contador.
Entonces volverá la prensa española con el leitmotiv de la persecución internacional, nos atacan porque nos envidían.
La realidad es que, una vez más, volvemos a hacer el ridículo más espantoso.
Spain is different.
Inocente, inocente...
martes 15 de febrero de 2011Publicado por Alex Sancheski en 15:35
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Cañas:
Publicar un comentario en la entrada